Cuando no vives correctamente, cuando no aceptas la
vida como es y buscas sin cesar algo más, cuando los instantes escapan de ti
sin que tú los vivas plenamente, cuando has vivido dando importancia a lo que
“debería ser” sin permitir que surja tu propia autenticidad… es
cuando aparece la necesidad de poseer la vida como si fuera posible colocarla
en un cofre sólo para ti. Cuando vives intensamente no es necesario poseer.
La
única manera de tener verdaderamente “la vida” es fluyendo, siendo tú mismo y manteniendo tus manos
abiertas a lo que viene.
Cuando se fluye, todo va apareciendo poco a poco y es
que, con frecuencia, la excesiva maduración de las ideas hace que éstas
fermenten, así que dale tiempo al tiempo y no permitáis que la apatía y el
desánimo os desborden, porque sólo los que no quieren ver, oír y sentir no
hallan respuesta a sus preguntas; la voz de la vida nunca calla y los que aman
la vida la viven, mientras que los que buscan solamente vivir la matan, porque
no la han comprendido; de modo que si sois quienes sois y estáis dónde estáis,
no dejéis que vuestra vida se malogre por querer ser otra persona y estar en
otro sitio.
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